Corresto, ¡eh! corresto, el barco aquél, ya está vendido, lo tengo ahora enfrente de mí, que pena compañero, pero siempre tendrás otra oportunidad, no, si lo decía ya por la visita, que sepas que el hotel lo tienes gratis (34 pies) y la nevera con lo de siempre

. Un abrazo amigo.