09/09/2008
Vueltecita por Carboneras. Nos acercamos a un bar recomendado por el guarda del varadero. Se llama “La Frontera” y se encuentra frente al cuartel de la “verdemérita”. Parece ser que sirven las mejores tapas de aquí. No pudimos comprobarlo, porque estaba cerrado. Media vuelta y, en el paseo marítimo, encontramos “El chiringuito de Manuel” que no estaba mal. Regreso y chupitos en el interior, que el viento seguía haciendo de las suyas.
Nos vamos a dormir en medio de una lluvia bastante densa. A las 06:00 me despierta un ruido. Maese Barbablanca sale zumbando antes que yo. Cuando aparezco en cubierta veo el barco con la popa hacia el puerto. Se ha roto una amarra.

Habíamos dejado protegidas todas, pero los meneos del viento racheado movieron las protecciones y, dado que el muelle estaba más alto que la borda, se cortó. Afortunadamente teníamos el spring y el largo de proa, que sujetaron el barco para que no se pusiera perpendicular del todo. Reparado el problema volvemos a la cama.
Me levanto a las 08:00. El barco está rojo y lleno de barro.

En la gasolinera no hay manguera, así es que baldeamos con agua de mar (truco: dejar caer el cubo al revés y recuperar; de esa manera se evita coger el gasoil de la superficie

) y desayunamos.
El mar está bastante formado y el gasolinero nos dice que podemos quedarnos, siempre y cuando nos movamos si alguien viene a repostar. No ha habido necesidad, así es que fenómeno.
Poco antes de comer el “Tunante” se amarra también al muelle del combustible. Es otro forero que, con su Beneteau 350, baja hacia el sur. Charlamos un rato y nos ponemos a preparar la comida. Ellos comen migas. Nosotros patatas con costillas (otra vez. Se nota que tengo tripu agradecida).
Llamo al Club Náutico de Águilas. No hay amarre, para variar. Llamo a Mazarrón (Club de Regatas) y allí, aunque no hay amarre nunca, si lo hay para mí

. Mañana a Mazarrón.
Antes de comer llega un barco de Salvamento Marítimo remolcando un catamarán. El Banana. Es una cosa extraña, simétrica y pintada de amarillo.

Parece ser construido en plan “kit”. Informa que llega con vía de agua y lo dejan en el varadero. Enseguida lo levantan. Es de bandera inglesa y va con un solo tripulante. Cuando estamos terminando de comer llega la Verdemérita y nos hace la entrada al Tunante y a nosotros. Luego se van a ver al “Banana”. Parece que no hay problemas, porque al poco se marchan.
El resto de la tarde pasa sin pena ni gloria. El viento ha caído y hace mucho calor. El mar va aplanándose poco a poco. A ver que tal mañana.
Continuará…
