Hola a todo/as,
Un hilo muy interesante, Polen, real como la vida misma...
Creo que todos estaremos de acuerdo en eso de que una buena relación de pareja se sostenta en la confianza y respeto mutuo. Ahora bien, una cosa es comentarlo en un debate, otra vivirlo en su carne.
Un discurso así, obvio para cualquiera, se olvida, creo yo, de las arenas movedizas en las cuales se suelen enfangar las relaciones humanas.
No todos estamos libres de necesidades ocultas, de falta de confianza en nosotros mismos y por lo tanto en todos los demás, de miedo al desamor y al abandono. Aunque queramos, a nivel consciente, a nuestra pareja de todo corazón y queremos lo mejor para el (o ella), puede que nuestras actuaciones y palabras le esten transmitiendo exactamente lo contrario.
Me parece importante recordar que hoy en día nos vemos muy poco. Los dos trabajamos hasta muy tarde, y a la vuelta del curro, estamos demasiado exhaustos para intercambiar otra cosa que cuatro banalidades frente al televisor.
Aprovechando esta situación, la sociedad del ocio se ceba en el fin de semana, supuestamente entendido como el momento en que las familias se reencuentran.
Tal vez él no sienta tanta necesidad como ella de esos encuentros. Tal vez él vea estos momentos de libertad laboral como unos oasis en su vida. Lo ideal: su barco, el mar, probarse que vale (cuando de lunes al viernes el jefe, los clientes, todos le hacen la vida imposible). Ahora es el dueño de su destino. Se siente bien, porque se siente libre y válido.
Ella... tal vez querría otra cosa. Su dedicación, su tiempo, su cariño... y no tanto verlo en el papel del macho triumfante. Claro... su educación le manda no disgustarle. Es su hombre. Sabe que los hombres necesitan estas cosas.... O sea se presta un tiempo, hasta que la comedia se haga imposible. Invocará cualquier motivo para no ir... luego cualquier cosa para que él no vaya.
Creo que en el fondo de este debate yacen las profundades diferencias que, generalmente, se dan entre hombres y mujeres. Obviamente, hay excepciones. Las mujeres de este foro somos una modesta prueba de ello. Pero no representamos la mayoría.
Como todo en la vida es cuestión de equilibrios. Si al ceder la felicidad encontrada compensa la felicidad sacrificada... puede que tire adelante. Sino, tan solo generará más frustaciones, deudas impagadas, miseria sentimental.


