Cita:
Originalmente publicado por Nepomuceno
Cuando en casa éramos niños, el médico de familia que habitualmente nos visitaba, siempre decía a mis padres que el baño en verano de un niño en el mar suponía un resfriado menos para el niño en invierno  .
Siempre he creído en las propiedades beneficiosas para la salud que nos aporta el mar y, ahora a los 40, creo que no voy a cambiar de opinión.
Un beso, Crimi  .
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Te diré que nosotros siempre habíamos veraneado en el norte, hasta que a mi hijo menor la demartitis atópica que padecía (hoy desaparecida) se le hizo insoportable. Nos recomendaron el Mar Menor para cicatrizar y curar las heridas que se producía al rascarse. Mano de santo, oye. Durante más de cinco años no veraneábamos en otro sitio.
Recuerdo (y no es un chiste) que el niño tenía tres años la primera vez que fuimos. Llegamos desde Asturias, donde estábamos pasando las vacaciones cuando decidimos llevarle por si acaso. Al meterse en "el menor de los mares" el niño me gritó: "Ven, mamá, ven, está caliente. ¡Parece pis!"
