Le cambio el titulo al hilo porque no tiene na que ver una cosa con la otra

Pues no me deja el sistema.......... lo siento
He intentado cambiar el titulo pero no me deja er sistema así que he iniciado otro con el siguiente texto y título deprimido o algo así

Vale Vale, vosotros seguir de cachondeo, pero esto es serio.
Os cuento.
El otro día me llaman para iniciar la rehabilitación, que me persone en el hospital a las 13,30h. del pasado lunes.
Yo tan contento e ilusionao, aunque no me pareció una hora muy apropiada para hacer ejercicio con miembros inferiores, pero como los médicos son un poco raros pensé "ellos sabrán"...
El lunes, me ducho, me perfumo y pa lhospital....
¡Ah!, sorpresa, nada de nada, cuarto de hora esperando, enfermeras en batitas con algún botón abierto, (normalmente el del cuello) y, finalmente un tio feo que se me acerca, me llama por mi nombre y me dice que le siga.
Pienso..., "esto no es lo que parece, son solo los prolegómenos, y este tio me va a llevar al sitio adecuado donde me aplicaran la terapia que me va a dejar como nuevo pa los restos de los restos, Menos mal que lo mio es recuperable...". Y así absorto en mis pensamientos llegamos a una sala donde hay dos abuelas, gordetas ellas, con la pata tiesa y tratando como locas de levantarla y tres bicicletas estáticas de última generación.
Y, el prenda me dice: ¡súbase y pedalee!,
-Pero oiga, que yo no vengo preparado,
-Ya lo veo, ¿es que no le han dicho nada?
- Pues no, me hubiese puesto el panalón corto o el chandal y me hubiera duchado luego.
- Bueno, hágalo suave, y procure no sudar, mañana venga preparado.
Y así estuve 20 minutos, el sillín de los de bicicleta de carreras, y el miembro inferior dormido, pero dormido, no he podido sentarme en tres dias.
Bueno, os lo cuento para que aquellos que me habéis pedido los datos del rehabilitador no vallais. Es un tio mu falso mu falso.
Toy totalmente defraudao, aunque a mi mujer no le he dicho ni media, he plastificao la receta y se la he pegado en la puerta del frigorífico.
A ver si cuela, aunque sea una vez por cuatro semanas y diez minutillos.

