Algunos aprendimos sin, y ahora navegamos con.
El placer de navegar de oido, para mí, no empaña el de rascar el último cuarto de nudo. Resumiendo:
Quien nunca ha navegado sin electrónica que lo pruebe, aprenderá cosas.
Quien nunca ha navegado con electrónica, que lo pruebe, aprenderá cosas.
El resto

y a navegar al gusto.