Las renombradas patatas con costillas de Miguelito en plena elaboración:
Mientras que estuvieron los platos llenos nadie rechistó
El Protos parece que también gustó:
La prueba más evidente de lo buenísimo que estaba el guiso se aprecia en los platos limpios como la patena
Y en las caras de satisfacción tras el buen comer...
...y el buen beber
Y ya para para la sobremesa charla y los digestivos pertinentes:
La sobremesa para una más que para otros se desmadró un poco, baño incluído. Omitiré algunas fotos y comentar el momento por verguenza, a partir de ahí, lagunas mentales hasta la cena... ¿cenamos con cava de verdad?

ni me acuerdo ya
En fin, volverán mejores tiempos, yo aprovecharé para recuperar alguna serenidad perdida y esperaré que algún día vuelva a ver al Kacao en mi puerto. SEa como sea, y esté donde esté, su armador siempre será un amigo, de los grandes, de los de verdad, de los que sé que se puede contar con él.
Un beso y disfruta en tu nuevo puerto