Ojalá puedièrais pasar por las islas. Seríais recibidos cómo es debido.
Estoy encantado de ver cómo habeis hecho este barcazo y cómo se acerca el momento de la verdad, de salir, de vivirlo.
Sois unos fenómenos del brico. A vuestro lado, lo mío son las mariconaditas chapuceras de dominguero.
Espero seguir leyéndoos allá donde vayais, no vaya a ser que un par de años, un servidor os siga los pasos.
Un abrazo fuerte, y para lo que podais necesitar,
Marc.