Ayer asomado al acantilado y con la mirada intentando abarcar lo inabarcable vi unas grandes lineas que cuando se acercaban a la costa se transformaban en perfectas olas... unas desaparecian en la arena de la playa y otras reventaban contra la roca, ayer estaba muy viva... hoy viendo las fotos solo se me ocurre decir...: "¡GRACIAS POR LA FUERZA QUE TIENE TU BELLEZA!"
