Una ronda

Yo soy fiel a mi barco, sí. Y a mi mujer, con la que convivo hace 45 años, tambien.
A ambos les he tenido que "personalizar", adaptándome yo a mi vez a sus idiosincrasias; ese es el secreto.
He estado y he patroneado barcos más glamurosos, pero no cambio mi Dehler 36 DB por ninguno, a pesar de sus defectos, que los tiene.