Cita:
Originalmente publicado por jazz
Llevaba aproximadamente una hora nadando y cuando empezaba a sentirme un poco cansado (no tanto físicamente sino de la situación) cuando veo como el viento trae flotando una botella de esas de litro y medio, de agua mineral, vacía y con el tapón puesto…(que guarra es la gente!!!  ) nado (ahora si) fuerte para alcanzarla y que no pase delante de mis narices; la trinco, aprieto bien el tapón y me la meto dentro del bañador, por los riñones. A partir de ese momento todo cambió; la flotabilidad que te da es asombrosa, paraba a descansar en postura como de sentado sin apenas tener que moverme para flotar, y nadando suave avanzaba más. Entre tanto ya veía la línea de boyas amarillas que delimitan la zona de baño (a 300 m de la orilla) pensando que cuando llegase a su altura me abrazaría a una durante un buen rato. No fue así cuando llegué a dicha línea, la pasé justo a la equidistancia de dos boyas, y pensé ¡tira palante! que ya no queda nada.
|



Suerte que este día no se lo pilló de día libre tu angel de la guardia.
Tremendo...
Gracias a Dios estás aquí para contarlo.
Un grog para entrar en calor!!!!

