De esta experiencia saco algunas conclusiones que "a priori" me parecen interesantes:
1.- No hay nada como hacerlo uno mismo, compruebas el estado real del casco.
2.- Nadie, profesional o no, haría un trabajo tan a conciencia, salvo que le dediques un dineral, cosa que yo no tengo.
Para la próxima vez:
1.- Las herramientas, sobretodo para el lijado, han de ser de nivel profesional, neumatica si es posible.
2.- Si se pretende eliminar capas, la lija debe ser de 40, yo empecé con 120 y no avanzaba.
3.- Muy importante, tiempo. Para reparar desperfectos encontrados, para aplicar los tiempos de secado, para hacer mejoras si caben. No corras que es peor.
4.- Los mayores costes de la operación, independientemente de la mano de obra propia, son la varada, la botadura y la pintura, en esto no se puede ahorrar.
Para mí pasarme las vacaciones haciendo esto me ha supuesto desconectar completamente de todo lo demás, trabajo, familia, problemas, inquietudes, es decir, unas autenticas vacaciones, si además, como ha sido, compartido con la almiranta, además de vacaciones, terapia de pareja.
En resumen, muy recomendable.
