Por si te vale mi experiencia, aunque un poco extrema comparada con un soporte para fuera borda, te cuento.
Ceñida, con viento aparente de 22/24 nudos, y de pronto la botavara se parte limpiamente por la mitad, a la altura del anclaje de la escota de mayor. Después del consiguente acojone

y una vez dominado el "bicho" que no paraba de dar golpes a diestro y siniestro y que cortaba como un cuchillo, comprobamos, como después aseguró el perito del "idem", que se había producido corrosión galvánica por el contacto de la botavara (aluminio) con el anclaje de la escota de mayor (inox.) con el consecuente desgaste del material.
Evidentemente, la pieza tenía sus añitos, y los esfuerzos del material no son los mismos que los de un soporte para el fueraborda, pero... como las meigas..
