He oido una historia de unos que quedaban para irse una semanita, en teoria de caza a Extremadura y en verdad se iban a Cuba a otro tipo de "caza". Dejaban el coche con las armas en el parking del auropuerto y ese fue el fallo. En un control uno de los perros de la policía olió la pólvora de los cartuchos y la policía procedió a abrir el coche. A partir de aquí, lo que os podéis imaginar: llamada a casa del dueño del coche etc... Cuando volvieron de Cuba creo que tenían un entusiasta comité de recepción.
