
25-09-2008, 21:52
|
 |
Hermana de la costa
|
|
Registrado: 07-11-2006
Localización: Barcelona
Edad: 56
Mensajes: 2,563
Agradecimientos que ha otorgado: 669
Recibió 1,885 Agradecimientos en 663 Mensajes
Sexo: 
|
|
Re: Viajar con niños, muy bien, pero... y la escuela???
4ª parte: qué piensan los demás de todo eso… La educación de nuestros hijos es una de las primeras preguntas que nos hacen la familia, los amigos o los curiosos con los que nos encontramos.
En general, al principio, nos miran con un poco de desconfianza, ya que piensan que la escuela es obligatoria. ¿No sería ilegal eso? Se equivocan: la educación sí es obligatoria, pero tú puedes escoger los medios… Claro está, hay que tener buenos motivos para obviar el sistema escolar clásico.
Luego, dicen que los niños acumularán retraso en los estudios. En las pequeñas clases, constatamos que, al contrario, se adelantaron al programa (ver 3ª parte).
Pero se olvidan de toda la riqueza, imposible de medir, que los niños acumulan durante su viaje, la obertura de mentalidad que generan los encuentros con gente de todos los medios sociales, de todos los países, de todas las culturas… mientras que en tierra te quedas confinado a un entorno reducido con una visión única de las cosas.
Se olvidan de la paz y la salud que la vida natural aporta. Vivimos con el mar, encima, debajo, dentro. La naturaleza nos forma física e intelectualmente cada día.
Nuestros padres nos tomaron al principio por irresponsables, pero luego, cuando vieron que todo nos fue muy bien, se mostraron orgullosos de los resultados escolares de sus nietos.
Los profesionales de la educación muestran algo de desconfianza:
Nos hemos topado con una profesora de inglés que opinaba que los libros estaban mal hechos… los corrigió a su manera para sus propios hijos en su barco. Tal vez tuvo razón, pero para los profanos que éramos, las clases del Cned estaban muy bien.
Una directora de escuela que no lo había entendido todo no quiso matricular a Gibé en su centro a la vuelta, alegando que los padres apuntan los niños al Cned y vuelven luego al colegio cuando todo va mal. Más tarde, se dio cuenta y cambió de parecer. Tal vez tuvo una mala experiencia antes…
Una vez solamente, un profesor de francés nos pidió seguir nuestra ruta para que sus alumnos se interesasen por nuestro viaje. La cosa no fue más allá: era una obligación demasiado pesada y esta correspondencia nos suponía mucho trabajo de más. Tal vez nos equivocamos. Pero en aquel entonces, no existía Internet. Hoy todo sería diferente.
Lo que preocupa a la gente es la falta de contacto de los niños con otros niños.
Hay que saber que el tiempo pasado navegando solos en el mar no excede los 3 meses al año. El resto del tiempo, Banik está fondeado. Nuestros hijos desembarcan a menudo fuera de las horas de clase. Lo fomentamos al tener a bordo dos chinchorros con 2 fueraborda (uno de 3 caballos para los críos).
Nunca he visitado un país sin niños. Si los padres aceptan y alientan los contactos con los autóctonos, no hay problema. Los niños entienden rápidamente que esos encuentros son cortos, aprenden a entablar amistades en seguida y descubren luego el placer de la correspondencia escrita.
Más tarde (en BUP), Gibé que se mueve con mucha facilidad en sociedad notó una falta de referencias. No una falta de colegas, sino una falta de jóvenes de su edad, de su misma clase, para que se pueda situar en relación a ellos, comparar su nivel escolar. No se sentía capaz de determinar si tenía un nivel correcto, ya que las notas a sus deberes no significaban gran cosa (los deberes se hacen con la ayuda de unos documentos y el tiempo se lo imponía el mismo). Fue una de las razones importantes para la vuelta. Gibé quería seguir el último año del BUP y preparar su bachillerato, contando con la seguridad de un entorno escolar clásico. Y mucha razón tuvo.
__________________
|