Efectivamente, si el concursante no cambia de puerta, estará apostando a que su primera elección era correcta y mantendrá la probabilidad de 1/3, mientras que si cambia de puerta, estará apostando a que su elección inicial era errónea y, por tanto, su probabilidad de acertar será de 2/3 (las dos puertas que no eligió al principio).
