

para toda la taberna
Fuí armador de un Gheisa hasta el año pasado. Puedo decir de él que es un barco muy ceñidor y me encantaba su paso dulce por ola, comportandose como un barco grande. Otros barcos, en la misma situación, tienen tacto de corchos .
El límite de escora lo tiene cuando empieza a entrar agua por la aleta y aunque si es verdad que escora rápidamente, aguanta bastante bien el oleaje.
He navegado con él metiendo la proa en la ola y los que ibamos en cubierta, a ambos lados del mástil, sujentandonos con una mano a este y con la otra al correspondiente obenque, llegamos a puerto encharcados desde el ombligo a las zapatillas.
Tengo grandes recuerdos entre ellos la salida de la VOR y fué una gran escuela para mi.
Que lo disfrutes

