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Originalmente publicado por IsladeMalta
Aunlargo,
Soy traductora (al francés), técnica (en otra especialidad que la náutica), y suscribo totalmente a cada una de tus palabras.
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Algunas editoriales toman el camino de en medio: La traducción la hace un traductor normal y luego la revisa un especialista que haya leído un poco y que controle el idioma original.
A eso le llaman Proofreading. Lo haría gratis, aunque algo me dan por el placer de leer. En general las traducciones suelen estar bastante bién, aunque en algunos casos se ha tenido que traducir de nuevo el libro.
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Y tanto. Yo casi prefiero traducirlo completo que revisarlo. Revisarlo supone leer cada párrafo en lengua nativa, entenderlo, mirar la traducción y decidir si vale o no.. es casi el mismo tiempo, especialmente si no conoces al traductor y no te fías.
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Es uno de los mejores trabajos para realizar en un barco. En mi caso, necesito las dos versiones, algunos diccionarios, algún libro de apoyo y a navegar
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¡Qué razón tienes!
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El problema es que hay numerosas frases que no tienen ningun sentido y tambien planteamientos contradictorios, cuando no manifiestamente erroneos y que el libro es engorroso y poco práctico
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No le des vueltas. Un libro mal traducido es un peñazo.
Y lo de leer en la lengua original.... salvo que la conozcas muy bien, yo soy de los que defiende a capa y espada las traducciones. Aunque sea caro, aunque la gente lea por internet, los productos sólidos deben traducirse sólidamente, aunque cuesten más.
Se convertirá en un mercado reducido, pero se venderá. Hoy en día se puede encargar un libro y prácticamente te lo imprimen y encuadernan para ti. Falta que las editoriales se pongan las pilas.
Babelia existe, y leer un libro, porque esté en lengua extranjera no se puede convertir en un proceso largo y complejo. No se nos puede exigir conocer francés, inglés, alemán, chino, etc....