
27-09-2008, 23:30
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Hermano de la costa
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Re: El barco y su evolución
Cita:
Originalmente publicado por malamar
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 Muy interesante. Conocía la existencia del "Fuego Griego" y que se pensaba que estaba compuesto de nafta y azufre, entre otros productos químicos, pero no había oido hablar del lanzallamas (no lo recuerdo, vamos).
Sigo con las navis.
Nave caudicaria: Era para el transporte de tropa y caballerías.
“Tenían un calado medio de tres pies (0´836m), y un desplazamiento de hasta 20 Tm. Tenemos constancia literaria de la existencia de estas naves, por ejemplo, en Séneca, quien en el siglo I de nuestra Era, nos describe cómo las codicarae eran perfectamente capaces de remontar un curso fluvial como el Tiber en Italia. Estas naves, “... de casco redondeado, completamente cubiertas, con bodega y con un mástil situado en la parte delantera, destinado fundamentalmente a la sirga, que podía ser desmontado...”, remontarían los cursos de los ríos hasta donde su calado lo permitiera. En el caso concreto del Baetis, el tramo del río comprendido entre Hispalis e Ilipa Magna, según Estrabón podría ser el surcado por este tipo de embarcaciones, puesto que más allá de donde las mareas hacían sentir sus efectos, estos es Ilipa Magna, (Alcalá del Río) en el Bateéis, no podrían desplazarse como el amasiense pone de manifiesto.
Pero estas naves mercantes de desplazamiento medio necesitaban de un proceso particular para remontar los ríos, puesto que la corriente les era adversa y tanto por sus características físicas (escasa utilidad de los mástiles y el viento, escaso número de remos propios), como por su peso (peso que le dificultaba aún más su capacidad de maniobra independiente), la navegación contra corriente les era imposible. El procedimiento de halado empleado es el que damos en denominar “sirga”. Se trata de tirar directamente de las embarcaciones incapaces de remontar la corriente por sí solas desde tierra. Un equipo de operarios destinados a tal tarea, los “helciarii”, procedería a tirar de las naves, marchando sobre los caminos preparados a propósito en las riberas, caminos cuyo cuidado y mantenimiento debían estar a cargo de la administración estatal, apoyada por las instituciones municipales, como algunas inscripciones parecen indicar. Sobre la efectividad de la sirga, cabe examinar el texto de Filostrato (La vida de Apolonio de Tiana, VII, 16), quien dice que un equipo de sirgadores tardaba tres días en remontar los treinta y cinco Km. Que separan Roma de la desembocadura del Tiberis. Ello significaría una media de 11 Km como promedio de trabajo diario para las labores de sirga, en un río de suave corriente como es el Tiber.” (Todo este texto lo he encontrado en una página de una universidad, pero no me acuerdo del enlace)
Nave onearia: Los pesados mercantes romanos, lentos y ventrudos, eran para el transporte de mercancías. Éstas, que también contaban con un número (si bien limitado) de remeros, se servían básicamente de la vela y el viento para su navegación.

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