Unas rondas. Cada maestrillo tiene su librillo, y yo tengo el mío. Mi invento me permite cambiarlo de lugar si fuese necesrio: recorté unos 5 cm de un bote de plastico, lo pegué al casco con un pegamento ligero pero que no quedasen burbujas y lo rellené con2 cm. de grasa consistente, allí puse el transductor y hasta hoy.
