Tiburonas, eran tiburonas y estaban de rechupete.
Aquí te dejo una foto de cuando el niño volvió de madrugada.
Aunque no lo parezca, le estoy echando una bronca monumental.
Por eso permanece firme y sin pestañear, y con la cabeza bien alta,
señal de que se lo pasó muy bien y no se arrepiente de nada...
