Coge el filtro, déjalo escurrir, limpialo lo suficiente como para que no manche en exceso, mételo en una bolsa de plástico transparente... ... ...
... ... ... y vete de compras con él, visita todas las tiendas de autorepuestos que haya en la ciudad donde vivas, te llevarás una grata sorpresa cuando se lo enseñes al de la tienda y te saque uno nuevo igualito metido en su flamante caja de cartón a mitad de precio.

