Al cambiar la posición de la escota, hay que tener en cuenta el aumento de las fuerzas que supone va a recibir la nueva escota.
Esto es facil: teniendo en cuenta que aquí se trata de una palanca (fuerza por su brazo) tenemos que si ponemos el arraigo de la escota a mitad de la botavara, automáticamente va a soportar el doble de fuerza, y así para cualquier posición.
Eso debe considerarse en cuanto a la mena de la escota, las fuerzas que va a aguantar la carrilera, los herrajes, poleas, winches y.... los brazos!. Hay que tener muy en cuenta ésto. Claro que siempre podemos desmultiplicar, pero será a costa de tener que cazar un montón de metros de escota.
El escotero encima de la cabina presenta algunas ventajas (más limpieza en la bañera, quizás más facilidad de tensar en un winche de sobre de cabina, más posibilidad de abrir la botavara a igualdad de largo del escotero), pero también tiene sus inconvenientes (lo dicho antes de las fuerzas, necesidad de hacer un muy buen trabajo sobre los refuerzos de la cabina, normalmente más alejada del timonel...).
Los refuerzos de la cabina es algo que hay que estudiar muy seriamente. Una trasluchada con viento puede no solo arrancar el escotero, si no que se puede llevar media cabina...
En mi barco va sobre la cabina, pero si pudiese, lo trasladaría al final del tangón, por lo menos fuera del periodo de vacaciones. Pero no al contrario.
Para finalizar, un par de fotos del trasto por si os sirven (debo tener alguna mejor, pero de momento es lo que hay):
Y esa otra en la que se ve el final del escotero, que corresponde a un trozo de foto hecha un día de excelente navegación:
