Dice el refrán (no estoy segura) que sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Tal vez sea eso lo que me ha pasado a mí, pero ha sido ahora cuando me he interesado por el tema de la posible reducción de las primas de los seguros en la que estás trabajando.
He estado leyendo algunas intervenciones sobre este tema, y también otro hilo que has abierto con una serie de datos que pides que te envíen los interesados. Espero haber entendido bien la idea. Si no es así, de nuevo te pido disculpas, pero se me han planteado algunas dudas que ahora te expongo.
Me ha sorprendido que pidas datos como la prima que paga cada asegurado y también que pidas el nombre de la compañía e incluso que en los mensajes que te envíen expliquen incidentes que hayan tenido con aseguradoras y el nombre de éstas. Y me ha parecido entender que dices que todo esto es necesario para que nos rebajen las que tenemos actualmente. Y que hasta que no los tengas, las aseguradoras interesadas no harán sus ofertas.
No entiendo muy bien esta mecánica. No entiendo que tengamos que darle todo ese tipo de datos a nadie para que nos haga una oferta. Creo sinceramente que debería bastar con el número de interesados y una escala con varios tipos de cobertura, las más habituales. A partir de ahí son las compañías de seguros quienes deben emitir su oferta, como se hace en cualquier otro campo. Porque si no es así, resulta que ellos tienen todos nuestros datos y nosotros todavía ninguno. Y si esto no les parece bien, pues no pasa nada, alguna habrá que esté interesada.
Es habitual que a las grandes empresas (vamos a suponer que los usuarios de La Taberna somos los trabajadores de esa empresa) las compañías más diversas envíen ofertas con servicios, porque ven en ellas un amplio mercado. Pero son esas compañías de servicios las que lo hacen y no piden a cambio ningún dato. Muy al contrario, en sus ofertas, que dirigen a los departamentos de recursos humanos o a los representantes de los trabajadores, incluyen normalmente el baremo de precios que ofrecen. Esto es algo sobradamente conocido.
Nada más, gracias por aguantar todo este "tocho".