Pues parece que es la tarde de los cuchillos largos. Siento que te despidas por los motivos que expones. Otros menos valientes, simplemente se alejaran sin decir y sin despedirse.
Corren malos vientos, y quien debería rectificar ya ha dicho que nada, que no se canse nadie en intentar cambiar las cosas y las normas.
Habrá que esperar y ver. Yo sigo pensando que las cosas pueden reconducirse. Un abrazo y hasta siempre.
