Tras finalizar el curso, uno de los alumnos se acercó al profesor y le dijo :
Sin duda alguna es usted el peor profesor que he tenido, y ademas es un cretino, un despota, ridiculo y despreciable, y un inculto. He esperado días este momento.
El profesor lo miro, le sonrió y le dijo :
No. Te lo agradezco pero no, no quiero ni necesito tu ira, y no la vas a descargar en mi. No la quiero, llevatela y digierala tu, o dásela a quien quiera tomarla. Yo se muy bien lo que hago, simplemente porque aunque me equivoque, en todos mis actos va mi mejor intención.
Espero que te sirva, y sino, da igual, va con mi mejor intención,

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