El problema es que la succión que proporciona la bomba de agua salada se derive al aire por algún sitio, si esto ocurre bajará el caudal de agua refrigerante en el intercambiador de calor, subiendo la temperatura del motor. El problema es que solo llegue a coger aire si la instalación resulta defectuosa o se te olvida cerrar bien la llave de paso, o ésta por cualquier causa (óxido, impurezas o basura en el agua...) no cierra de manera estanca. En este caso, la avería es casi segura, empezando por la destrucción del rodete de caucho (o neopreno, o del material que sea) de la bomba de agua salada, siguiendo por la junta de culata y terminando por la propia culata. El panorama quye te pinto no es alentador, pero si es una recomendación para que si lo haces, no lo hagas a la ligera y uses materiales de primera calidad. La vida del motor va en ello.


