No había visto este hilo hasta hace un rato, quizás porque, entre otras cosas, estaba demasiado ocupado mirándome el ombligo. Gracias Tabernero por la editorial. Porque creo que sintetiza el pensamiento de casi todos los que paramos por aquí y también porque lo siento como una liberación a la mordida de dedos, aunque se nos haya escapado alguno, que seguramente muchos de nosotros, yo desde luego, hemos sufrido estos días.
Por La Taberna y por todos nosotros (los que estamos y los que deben volver).
