Odiar, no odio a nadie y menos a mi barco.
Incomodidades de la convivencia con mi barco:
- 200 Km, de esto no tiene la culpa.
- Gotita de agua con oxido del pozo de ancla que mancha la roda.
- Olor a gasoil perpetuo en la cabina.
- tres metros menos de eslora de lo que yo quisiera.
Y poco más, el resto tiene remedio y si no se lo he puesto más es lo que odia el de mi:
- Tiempo para dedicarle.
