Me gusta navegar.
Me gusta oir la suave voz de unas velas contentas y me entristece cuando empiezan a chillar. Me gusta ver la seguridad con que se enfrenta a los rumbos por muy escorado que vaya. Me gustan las estrofas con que acompañada cada planeada. Y me eriza la piel de emocion ver como vuela entre las olas al vestirle el espi. Pero no me gusta verlo resistir a través del timon; se queja con razon. Me gusta sentir la paz con que decide dormir en puerto. Me entristece si le he provocado una herida. No dejo de mirarlo con afecto cuando me despido. Y la proxima vez que lo vea ya se que no puedo olvidar la biodramina. Pero no es lo que mas me importe.
Me ha hecho alegrarme de una pequeña lluvia que me recuerda mi primera F7. Y me ha hecho buscar otras amistades mas comprensivas. Me ha obligado a despreocuparme del tiempo si se que no puedo ir con el en los proximos dias pues no quiero sentir mas añoranza
Hace mas de diez años me dije que tendria un velero. Y aun no le puedo dar nombre. Pero me da igual. No me importa si se llama Ana, Bufon o quien sabe que. No me importa que sea mio, de un amigo o de una empresa. Ni me importa si es un laser, un crucero o una patera. Solo me importan dos cosas: es un barco y me gusta como me hace vibrar.
No se si un marino nace o se hace. Lo que si se es que se siente.
Y perdon si no hay rondas pero con algo debo ahogar la añoranza
