Caramba que tristeza, he leído las aventuras y penurias de tu llegada a Gandia; tu decepción al constatar que el pasillo de cubierta era demasiado estrecho e inseguro y esa leve, aunque preocupante, vía de agua que te hacía estar pendiente del mocho; pero aun así no creí que todos estos factores juntos bastaran para derribar esa firme intención tuya de llegar a Tahití. Cuando nos comunicaste que
Fanchuan había entrado en Gandia, eché un vistazo a tu
bloc, y aunque en aquel momento no pude leerlo entero, intuí un cierto desaliento, y pensé que tal vez no sería Tahití, pero que tal vez harías un gran viaje por el Mediterraneo.
Por las terribles noticias que ahora nos traes, este parece ser el final del camino para Fanchuan. Espero que a ti, en cambio, te queden muchas millas por recorrer y que el viento y el mar te lleven muy pronto a Tahití.