Con las revistas náuticas de este país pasa lo que con todas las revistas "técnicas" que puedes comprar en un kiosko, se deben a sus anunciantes, no a sus lectores. Ellos les proporcionan el material con el que llenar de contenido sus páginas, tanto anuncios como barcos, accesorios y todo lo que se "analiza" en sus páginas, por lo cual, resultaría estúpido por parte de la dirección de la revista morder la mano que le da de comer diciendo que tal o cual producto no es bueno. Las comparativas suelen estar edulcoradas y tampoco suelen arrojar mucha luz sobre los productos comparados. Realmente, las revistas extrangeras suelen aportar más información técnica y de producto.

