Una ronda

Yo, cuando no estoy bricoleando en el barco, camino con mi mujer diez quilómetros, en una hora cincuenta, cinco dias por semana. Antes corría, pero unas calcificaciones en los tendones de Aquiles me lo impiden. Nadar como que no, pues, además de no saber nadar, lo de ir al gimnásio me da pereza.