Pues yo echo de menos algo más de realismo, me sobra la náutica de boutique, echo de menos el tipo de barcos que veo navegando (barcos de los últimos 30 años) y mejoras, bricos, trucos... En fin, lo contrario que leo. Todas las pruebas son maravillosas, el barco va genial, y resulta que al final, parece que la prueba la paga el astillero.

