En todo caso, el día de este cambio siempre da gustito. Con el ritmo que llevamos, levantarnos y ser una hora menos de la que dice el reloj, o llegar a casa por la noche y atrasar una hora y ser más temprano para irse a la cama, nos da un respiro.
Lo del dia de 25 horas, una vez al año, gusta. Ahora que cada uno considere si las 25 horas son del día anterior o posterior, y hasta algunos le darán media hora a cada día.
Sin embargo, pasada la noche del cambio, a mi no me gusta cómo queda la cosa... No me importa levantarme de noche, o amaneciendo, pero sí me importa que anochezca muy pronto, a las 7 ahora, y dentro de poco, a las 6..... el invierno...
Y no acaba de estar claro el ahorro energético, dicho por muchos y muy competentes.

__________________
---
Todas las islas, incluso las conocidas, son desconocidas mientras no desembarquemos en ellas.
(José Saramago. El cuento de la isla desconocida)