Buenos dias por la mañana.
Os cuento un poco la regata:
Las cosas empezaron mal. El viernes hablamos con Capitán Morgan y nos dice que la gripe le está ganando la partida. Un tripu menos, y de peso.
El sábado cuando estaba preparando la bolsa me llama Gerret para decirme que su hijo ha pasado una noche de perros, que están algo preocupadillos y que no viene. Con la ilusión que tenía el pobre. (Parece que el niño está ya mejor)
Así las cosas, llegamos a Calanova y algún ... ha tirado nuestra pasarela al agua. Cuando acabe de escribir me voy a darme un bañito.
Pero las ganas podían con todo, y tener a Miravent venido desde Barcelona nos animaba más. Salimos Embat, Ros, Miravent, un amigo que no se si tiene nick y el menda.
Viento en la salida NE 20-25 nudos de real. Mayor con un rizo. Boya de desmarque a 1,3 Millas.
Salida mal, como siempre. Vamos que yo no me meto en el fregao. Y casi me metí, porque todos quisieron salir por comité, justo el lado que yo escogí. Son unos pesados. A 30 segundos del pitido no llevábamos el génova. Un estressss. Pero al final salimos bastante aceptable.
La ceñida pasadísimos de trapo. Todo el génova era demasiado. Mucho trabajo de mayor y Miravent en el piano, que agrupa toda la mayor, currando como un animal. Tuvimos un cruce con nuestro rival, y le cedo paso porque me voy tanto de orzada que prefiro no jugármela. Busco su popa. El viento rola 20 grados y aumenta 10 nudos como si nada, no es fácil pero intentamos no cagarla. Al llegar a la boya nuestro rival ha hecho dos bordos más que nosotros y le sacamos unas 5 esloras. Que no vamos tan mal!. Los pepinos están lejos, pero no tanto.
Empieza la carrera de galgos: A un largo rolón hasta Cabrera. Todo el trapo al viento. Dentro de la bahia hay viento y no hay mar. A correrrrr. Llegando a Regana-Cap Blanc los acantilados hacen de las suyas. Los que van muy pegados se quedan parados, los que van muy lejos lo notan menos. Nosotros por en medio tuvimos algunos desventes. Nuestro rival a sotavento nos recupera bastante distancia.
Al salir de la bahia empieza a haber algo más de mar, pero el viento es estable. Corremos como locos. Mantenemos la velocidad teórica del barco, pero nuestro rival no se despega. El rival decide que por sota no pasará, lo intenta por barlo. Sin forzar, se aleja bastante evitando que yo le orce. Nosotros seguimos a rumbo y andando todo lo que da el barco. Al acercarnos a la costa de Cabrera tiene que asumir su derrota y colocarse en nuestra popa. En la bañera lo celebramos como un gol de nuestro equipo: con una cerveza.
Empieza la ceñida: Aprovechando el desvente de cabrera metemos un rizo en la mayor. Al salir 27 nudos de aparente. rachas de 30, caídas de 22. Llevamos demasiado trapo. Tres vueltas al génova y a distrutar. El mar ha crecido bastante. Allí sí estamos en mar abierto y las olas grandes nos paran mucho. Cuando las negociamos bien mantenemos los 6,5-7 y nos damos por satisfechos. Aunque repicar es pecado, hay que dar un repique para pasar la horadada. Por unos metros, pero no pasamos. Nuestro rival está en lima. Los pepinos en Estocolmo. Chicos que esta vez rompemos la racha.
Otra cabalgada: Través descuartelar hasta el cabo. Sacamos una media de 8,4 nudos. Con todo el génova y menteniendo el rizo. Tenemos unos 20-22 nudos de aparente. Mar muy plano y disfrutada espectacular. Llegando al cabo el viento nos cierra algo la puerta y cae un poco. Toda la mayor fuera y a trimar. Está anocheciendo y cada vez vemos menos las velas. Nuestro rival no enciende luces, pero parece que está lejos. La bahia la hacemos ciñendo. Parece que entramos, parece que no entramos. El viento muy rolón, pero el barco andando bién. Al final llegamos a rumbo directo. Miravent a la rueda y entramos perfectos.
Damos la vuelta y a Calanova. El gran Gerret nos espera para darnos las amarras. Cenita en el barco, cafetito en el bar y a la piltra.
Me voy a por la Pasarela que Miravent debe estar pensando que me he pegao a las sábanas.

