Una ronda

Los portillos son uno de los puntos débiles de los barcos. En "Temporales y Naufragios" hay más información. Y el problema afecta, incluso, a los trasatlánticos; acordaros de aquel que, en el Mediterráneo, hace unos años, perdió sus controles por haber sido inundados debido a la rotura de un portillo en el puente.
Los portillos, cuanto menores, mejor. Y en el casco, nunca.