Pues yo... siempre había pensado en un Puma 23, pero un día, hace poco más de un año, se cruzó en mi camino el Blue Spirit, un Astraea Albatros... y caí rendido, hasta ahora. Así que, sueña con intensidad, imagínatelo como quieras, pero cuando llegue el tuyo, tu barco, serás tú su armador, serás tú el conquistado

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Es así.
