Resulta desolador, tanto lo que mostrais aquí como lo que vimos ayer en TV.
Los que hemos elegido vivir flotando, nos damos cuenta en estas ocasiones de lo que dependemos de los elementos y de lo precario de nuestra situación.
Habíamos estado estos días estudiando el Ugrib y estaba claro que Mallorca quedaba en el medio de la merienda pero nunca se puede imaginar algo tan tremendo.
Un abrazo para todos los buenos amigos que tenemos allí y una vez más todo el ánimo para nuestro Pepo al que le toca con sus compas, la peor parte.

Olivia