Un día un hippie y una monja se suben a un autobús. Entonces el hippie le pregunta a la monja si quiere tener sexo con él, la monja muy molesta le contesta que no y se baja del autobús. Entonces el conductor del autobús le dice al hippie: Yo sé cómo puedes hacer que la monja se acueste contigo. Ella va todos los domingos a rezar al cementerio ahí dónde está muy solitario, lo que tienes que hacer es disfrazarte, decir que eres Dios y así va a hacer lo que le pidas. Total que el hippie se va el domingo al cementerio vestido con una sábana y usando una barba blanca; en eso llega la monja a rezar y le dice el hippie: Yo soy Dios, he escuchado tus oraciones y vengo a darte respuesta, pero primero debes hacerlo conmigo, entonces la monja accede, pero le pide sexo anal para poder conservar su virginidad. Cuando terminan, el hippie se quita la barba y le dice: Ja ja ja soy el hippie del autobus. Y la monja se quita la máscara y dice: Ja ja ja yo soy el conductor del autobús.
