Xatrac, por el tiempo que llevo leyendo acerca de estos accidentes, les voy encontrando ciertos denominadores comunes, lo cual no quiere decir ...remedios. El problema serio empieza por frecuentar esos lugares donde el viento sopla con fuerza y por mucho tiempo, como el Pacifico Sur , territorio de los 40º rugientes y 50º acongojantes, con su fetch ademas solo interrumpido al acercarse a la plataforma continental Suramericana, con sondas por Hornos de tan solo 400 m. de golpe y porrazo. El vuelco suele ocurrir de noche, la gente abajo durmiendo (solo con tripulaciones completas y expertas el barco lo lleva un timonel constantemente) y el piloto automatico puesto, cuya "inteligencia" no sirve para detectar esas crestas que si rompen directamente sobre la popa o proa, que ademas pueden provenir de hasta 90º de la direccion previa de los trenes de olas por paso del frente al oeste y cambio de direccion en el viento, pues le pegan al casco una guiñada imparable que lo deja a merced de la siguiente ola primaria. Estas olas piramidales suelen tener una cara mas escarpada y abrupta que las correpondientes a ese estado de mar y viento, y su cresta viene rompiendose en los ultimos 5 o 6 metros, maniobrando los timoneles para evitarlas a toda costa. Tambien se argumenta que un barco algo mas ligero de desplazamiento, pero robustisimo de construccion, ofreceria menos resistencia al golpetazo de la ola y tendria mejores oportunidades de salir ileso del lance. Lo que suele tumbar los mastiles es ademas el impacto en velocidad del agua contra el velamen, una vez el barco es enviado a rotar bajo la superficie
M.