Este verano en Cala D'or vi dos que me resultaron originales, o atrevidos, o sugerentes, todavía no lo tengo muy claro.
Uno era absolutamente amarillo limón (una lancha) y se llamaba Citronella. El otro era fucshia (sí, sí, ese color que les gusta tanto a los hombres

) pues eso, fucshia, y se llamaba Pasionatta.
Tenían que ser armadoras, digo yo.
Pero aquí hay uno que me gusta mucho, Totalpaná, me parece un nombre genial y muy expresivo.
