Ver mensaje
  #1  
Antiguo 03-11-2008, 12:33
Avatar de wiper
wiper wiper esta desconectado
Corsario
 
Registrado: 27-10-2006
Edad: 65
Mensajes: 1,354
Agradecimientos que ha otorgado: 131
Recibió 237 Agradecimientos en 162 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Bilbao Santander Bilbao

Bueno, interesante fin de semana, las cosas que aprende uno.
No sin ciertas sospechas de que nos íbamos a comer un marroncete embarca uno y salimos de Bilbao anocheciendo, con destino a Santander.
Navegar de noche es algo que me encanta, ver los faros que te dicen estoy aquí y me llamo... pero uno siempre tiene metido en la cabeza que algo que no ves, está ahí esperando que alguien lo encuentre. La navegación fue tranquila sin más trabajo que sacar Génova y enrollar Génova a los caprichos del viento, las encañonadas que atravesábamos y seguir las instrucciones de nuestro patrón. Mirar el radar cada quince minutillos, mirar nuestra posición y derrota, anotar escrupulosamente cada hora posición, rumbo, velocidad, estado de la mar, temperatura y presión atmosférica, viento, añadiendo algún comentario más como situación al través o norte verdadero de cabos y puntas significativas. Una bajadita rápida cuando suena la radio a ver que dicen o si se ha roto algo porque la mar, aunque tranquila, de vez en cuando nos daba un meneito, ajena a nuestra atención, creo que como para que no nos durmiéramos.
Realmente entretenido, uno no tiene tiempo de aburrirse.
Entrar en Santander de noche tiene su aquel. La recalada es más que interesante. Buscar entre el concierto de luces y barcos la enfilación a la isla de Mouro y luego el resto de enfilaciones entre balizas y más balizas luciendo todas a la vez, se asemeja, casi casi, a un concierto de rock and roll en el momento culmen. Recorrimos el canal en orden , primero esta y luego la otra seguimos las señales que nos indicaban el camino a una mesa cargada de viandas, vino, buen humor y un reprador descanso de unas tres o cuatro horas. A la madrugada el viento y la lluvia nos decían buenos días, arriba remolones que os queda la vuelta.
Después de desayunar y sin tiempo a pensarlo dos veces soltamos amarras.
Deshacer el canal de salida y ponernos frente a una mar que se subía de tono por momentos. Algún barco que entraba pensaría de nosotros que estamos un poco zumbados.
La previsión no era ciertamente muy tranquilizadora, los chubascos no dejaban ver, la mar nos zarandeaba de traves principalmente, y digo principalmente porque como muchos solemos decir el cantábrico es un mar serio y ordenado, pero parece ser que de vez en cuando le da por desordenarse como el mediterráneo pero un poco menos sofisticado y más a lo bruto. Le dábamos la popa según venían las olas no muy ordenadas que decía y alguna que otra se dedicaba a tirar todo aquello que pese a estar trincado no lo estaba según su criterio. Otras no nos daban tiempo y era como si la mar dijese, a ver marinero tienes que estar más atento y ser más rápido en la maniobra, a repetir el ejercicio. Y nosotros pues a aplicarnos el cuento y venga otra vez.
Pasamos a lo largo de la navegación de Génova y Mayor, a Mayor, a solo Génova, luego a Tormentín y finalmente ya con un cabo de freno lanzado por la popa, el Tormentín y algo de motor para mantener gobierno en el timón.
Cuando cargaba la racha a frenar como fuera para no pasar de los 8'.
El viento alcanzo fuerza 7 y una fuerte marejada con puntas de gruesa, de periodo 5 segundos era a veces el que nos ganaba, dándonos como premio una bañera con espuma. Ala, a volver a empezar. Y así poco a poco recorrimos el camino de vuelta. Por cierto, las anotaciones en el cuaderno de bitácora, estas un poco más mojadas pero una detrás de otra.
Así y con el mismo buen humor, algo más cansados y con algún conocimiento más, entramos en Bilbao.

Editado por wiper en 03-11-2008 a las 12:38.
Citar y responder