Pues no hace falta estar en un pantano. Yo las llevo a bordo, y estoy fondeado en el Menor de los Mares a unos 150 metros de tierra

. Siempre que voy tengo que hacer cacería y limpieza de telarañas. Cuando vuelvo otro finde, vuelta a empezar. A veces creo que el viento las transporta y, las que tienen "suerte" (para ellas), aterrizan en mi barco.
A mí, personalmente, no es que me molesten mucho, pero no deja de ser algo desagradable estar pasando una jornada bonita de navegación y estar apartando tripulantes invertebrados y tragando telas de araña cada dos por tres. Ni que decir tiene que a la Almiranta le repugnan.
Igual será cuestión de introducir algunas salamanquesas hambrientas

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Un saludo desde Insectopía, digooooo, desde el Menor de los Mares.

