Caramba, caramba, me estoy quedando sin uñas esperando el momento de leerlo.
Buen cocinero, lo hay, y con esos pinches que nombras...
También creo muy sinceramente que hace falta una visión como la que acostumbras a dar a las regatas y que la gente se saque de encima la idea que una regata es algo en la que señores muy serios y con cara de mala le**e van solamente a ganar, montados en unos barcos carísimos y haciendo maniobras ininteligibles para los mortales.
¡Felicidades!, te lo mereces.
P.D.: lo que seguramente no imaginaba (o si) el sagaz E. Curt era el aumento espectacular de ventas que tendría su revista en esta edición...
