Cita:
Originalmente publicado por Tahleb
Bueno, eso es lo que el Coneho, iniciador del hilo, no quiere que sea el objetivo. Se trata de analizar su navegación y de ver si llegó a las Lucayas, las Bahamas, la costa de Florida, al Floridita o directamente a la Bodeguita del Medio.
Saber, parece que sabía mucho. Y parece evidente que aprendió de diversos navegantes mediterráneos y portugueses.
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Precisamente sobre este comentario que haces, desarrolla el siguiente capítulo de su tésis el tal Peck. Hace una serie de observaciones que pueden tener cierta coherencia, pero no sé si coge un poco el rábano por las hojas.
En cuanto al tema de la precisión ¿por qué no la probamos nosotros mismos?.
Me parece que akiles ha hecho unas anotaciones bastante acertadas. Hemos de jugar con lo que podían jugar en el Siglo XV.
Una carta, una corredera, un reloj de arena y un compás magnético. C'est tout!
Cerca de Rota existe una base medida de las que se usaban para establecer los coeficientes de corredera. Corriendo la milla entre las bases, podemos determinar el coeficiente de una de estas correderas.
Corregidme si el procedimiento que describo no os parece correcto.
Necesitamos un día de viento mas o menos constante, por ejemplo, un día de poniente.
a) Cronometramos dos relojes de arena, para saber qué tiempo miden realmente. Esto se hace en tierra. Intentamos que el reloj de arena mida intervalos de 30seg aprox.
b) Navegamos hacia la base medida y corremos la milla, volteando uno de los relojes de arena para determinar el tiempo empleado en el recorrido.
c) con el otro reloj de arena, medimos cuanta cuerda de la corredera se libera en 30 segundos. Marcamos la cuerda con una gaza, y repetimos tantas veces como sea posible para registrar las lecturas y promediar al final.
d) Cuando hayamos terminado, podremos calcular la velocidad a la que hemos recorrido la milla (v=E/T), dividiendo entre dos todas las veces que hayamos volteado el primer reloj de arena hallaremos los minutos empleados en la milla.
e) Si, por ejemplo, hemos volteado 20 veces, habremos empleado 10 minutos en recorrerla, lo que arroja una velocidad de 6 nudos en el recorrido.
f) ahora cogemos la cuerda largada por la corredera, de todas las medidas obtenidas promediamos y hallamos el punto medio, descartando las más desviadas del resto (por exceso o por defecto), y ese trozo de cuerda, lo marcamos en 6 partes iguales (1 por cada nudo de velocidad).
Creo que ya tenemos una corredera calibrada. aunque esto debemos hacerlo unas cuantas veces para asegurarnos de la precisión del chisme.
¿Qué os parece el procedimiento?. Desde luego que lo único que usamos de la era moderna es el cronómetro para saber cuanto tiempo mide el reloj de arena, pero nada más.

Rog