Bill Gates, el hombre más rico del mundo, el creador de Microsoft ha muerto y llega donde está San Pedro...
San Pedro le dice: "Mira, te mereces el Cielo, porque gracias a ti la humanidad tienen una vida más cómoda y hay un ordenador en cada casa, pero por esa porquería de Windows Vista te mandaría directo al infierno, así que te voy a dejar escoger".
Lo deja entrar al Cielo, y Gates observa un coro de ángeles cantando motetes monocordes, y mucha paz y tranquilidad, y piensa: "Esto está bien, pero es tela de aburrido".
Entonces, le pide a San Pedro que le deje ver el infierno. Atraviesan las puertas del cielo y llegan al averno. Bill Gates se sorprende de ver a unas super-modelos desnudas en la playa, tomando el sol, en una gran bacanal. Por supuesto, el multimillonario opta por la segunda opción.
San Pedro se despide de él y, después de 2 semanas, decide ver que tal lo pasa su amigo en el infierno, y en un rato libre se asoma por ahí. Al llegar, ve que unos demonios están torturándolo con cadenas y látigos, y diciéndole "Apple-Linux" al oido cada dos minutos. En el momento, Gates le pregunta desconcertado que qué había pasado con la fiesta y con las mujeres desnudas.
"¡Ah, ese era el protector de pantalla". Ahora toca la realidad...
