¿El resultado de la charla/quedada en Siges?: sensacional, como no! Fue vivir un fin de semana en otra dimensión.
Solamente hubo tres puntos negativos:
- El morral que tuvimos los del Mareme de vuelta. Si hubiésemos podido tener una vuelta con un vientecito bueno para hacer un rumbo directo, hubiese sido demassié
- La factura que nos tocará pagar a todos al psiquiatra. Si la primera charla nos dejó tocados, esa segunda ya ha sido el remate

. Ya le pedí al organizador que por favor no repita en esa línea, que tengo todo el día a mi neurona metida en atolones...
- El adelanto que me hizo en última instancia el Dunic, aunque a la que vea la clasi en compensado, se le va a ir la sonrisa de la boca...
Y ahora en serio, fuera de felicitaciones que pueden parecer protocolarias, quisiera ir un poco más allá y hacer hincapié en el mérito de los que se trabajan estos eventos.
Porque la idea en sí ya es buenísima y los conferenciantes/amigos, apropiadísimos. Pero se ha de tener muy en cuenta que, si organizar un pitote de este tipo ya es normalmente dificil, TBO reside en Zaragoza, es decir, a unos cuantos cientos de kilómetros del lugar, ya es la pera.
Pero no hay que olvidar a Nostramo, el cual ha sabido hacer hueco en sus muchos líos en los que se mete, para conseguir que todo funcionase: chapeau!. Tampoco se debe olvidar a todos los que de una forma u otra han colaborado, ya sea en los reportajes, o como Freeblue y Grimerx gastándose sus preciosos dedos y uñas haciendo recuerdos para todos. Tampoco debemos olvidar al capitán del puerto de Sitges, el cual se volcó para que estuviéramos todos bien y gratis, ¡ya quisiéramos muchos un capitán de ese tipo en nuestros puertos!.
Y la salsa que liga todo el plato y le dá el auténtico sabor es que todo eso, todo, se hace por que sí,
DESINTERESADAMENTE. Eso es lo realmente valioso.
En un mundo en el cual no se mueve casi nada (y no digamos en el náutico) que no sea con billetes por delante, encontrar gente que se preocupan y mucho de una forma desinteresada en organizar y contribuir a algo con el solo fin de que un grupo de gente, del cual la mayoría ni tan solo conocemos su cara, se lo pase bien, tiene el mayor de los méritos y mi particular consideración.
Un bravo pues, para todos ellos!.