Unas rondas para todos:

No recuerdo si era sábado o domingo, creo que era el mes de mayo del 2007, me encontraba en el Abra haciendo las prácticas de vela cuando el puerto se llenó de veleros que poco más tarde volvieron acompañando a un extraordinario navegante, Unai, que llegaba, creo que fue tercero, para mí como si hubiera sido el primero, menudo tío, recibido con bengalas, música y mucha alegría. Me parece que fue ese día cuando el cielo soltó de pronto una andanada de granizo y lluvia que nos dejó a oscuras y empapaos. A Unai, a pie de tierra, lo esperaban un montón de seguidores que celebraron como yo, yo estaba impresionadísimo, esas regatas me maravillan, su vuelta sano y salvo.
Más tarde alcancé un periódico local donde aparecía su barco, destacaban sus prestaciones y todavía guardo el recorte entre las páginas de un libro de náutica.
¡AUPA UNAI!
P.D.: Oí, la otra mañana que no reciben información meteorológica mientras hacen la travesía. ¡Qué bárbaro!, ¿sabéis si es cierto?
¡Qué envidia esas fotos!
Más tragos
