Enhorabuena. Sé lo que se siente al ser el flamante armador de un RO300. Al principio no te lo crees. Luego te parece mentira. Al final, sólo disfrutas de la lotería que tienes.
Tu barco lo tenía fichado desde que lo pusieron a la venta. Me alegro de que haya terminado en tus manos. Además, en ese puerto en el que has acabado, no te faltarán estímulos.
Me alegro un montón por ti.
Si quieres saber algo más de la joya que te has comprado, date una vuelta por mi página web. Es posible que encuentres información útil pero, sobre todo, te enamorarás aún más de tu barco.
Disfrútalo


